María Belén Morales - década de los 90
  

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maría belén morales

 
 

  • década de los 90

     

    1990 

     

    Muestra obra sobre papel en la colectiva Obra gráfica en Canarias y en Pequeño formato, en el Círculo de Bellas Artes de Tenerife.

    Participa en 14 artistas canarios. Obra sobre papel organizada por el Gobierno de Canarias, Hogar Canario-Venezolano, Venezuela.

    Se suma a la muestra A Eduardo Gregorio. Exposición Homenaje de Diez Escultores Canarios, organizada por la Galería O-Tres de Las Palmas de Gran Canaria.

     

    1991

     

    Está presente en la Colectiva que impulsa la Galería de Arte Félix Rodríguez de Santa Cruz de Tenerife.

    Uno de sus murales forma parte de la exposición El Museo Imaginado. Arte Canario 1930-1990, promovida por el CAAM en Las Palmas de Gran Canaria.

    Realiza la ampliación de El Minotauro de Óscar Domínguez, por encargo de la Consejería de Cultura del Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de Tacoronte (obra desaparecida).

     

    1992

     

    Al inaugurar Emilio Beautell la Galería Parámetro, en Santa Cruz de Tenerife, participa en la convocatoria colectiva Los triunfos de la baraja (1992) y en la Sala Paraninfo , Universidad de La Laguna en otra colectiva temática, El Gallo (1992).

    Su obra está presente en la Bienal de Artes Plásticas. 1992, organizada por el Ayuntamiento de Santa Cruz en el Museo Municipal de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife.

    También expone en El arte de los años 60 en Canarias, muestra comisariada por Fernando Castro Borrego en la sede santacrucera de CajaCanarias, que luego visitará el Centro de Iniciativas de la Caja de Canarias en Las Palmas de Gran Canaria.

     

    1993

     

    Algunas de las iniciativas que impulsó como miembro del Patronato de Cultura del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife obtuvieron el respaldo del pleno municipal, pero finalmente, víctimas de la dinámica política, quedaron sin ejecutar, o se desarrollaron después de finalizar su concejalía. Este fue el destino del “Taller Municipal de Escultura de Santa Cruz de Tenerife”, o del “Taller de Alfombra de Nudos” (1989), un ambicioso proyecto formativo de artesanos que, dirigidos por monitores y organizados como cooperativa, trabajarían en los barrios de la ciudad a partir de cartones de artistas canarios. Ambos proyectos se apoyaban sobre el concepto de enseñanza en el taller, acorde con la propia iniciativa de aprendizaje que había seguido la escultora a lo largo de su trayectoria profesional.

    Viaja a la provincia de Córdoba, donde su hijo Federico trabajaba como profesor desde 1987. María Belén Morales descubre un nuevo paisaje vital y se revela ante su mirada un sentido de la naturaleza y una geografía diferentes, que pronto sintetiza en la serie de collages Paisajes estructurados (1993).

    El pintor Jacinto Lara le abre su estudio de Villarrubia (Córdoba), con amplia nave, forja y taller de metalistería anejos. También la orienta hacia los maestros artesanos que le permitirán materializar sus nuevos proyectos de esculturas. La idea de la bisagra, surgida de los collages, migra a la escultura, y, desde estos territorios de herrumbre, los vectores oblicuos que caracterizan a sus grandes Bisagras (1993) retornan al collage, donde adquieren una función estructural clara, como generadores de la composición, tal y como se aprecia en el Tríptico Córdoba (1993), donde el color irrumpe con fuerza en una soberbia tectónica espacial de sugerencias paisajistas.

    Óxidos, Paisajes estructurados, Ensamblajes y Bisagras constituyen los logros de esta intensa etapa de trabajo, desplegada en Córdoba y Tenerife, que dará a conocer en junio de 1993 por invitación del pintor Antonio Povedano Bermúdez en una itinerante que partía de la Galería de Arte Viana de la Caja Provincial de Ahorros de Córdoba, continuaba en la explanada exterior del Hospital Real de Granada y en el Palacio de la Madraza de la Universidad de Granada y llegaba al Centro Cultural Palacio de Villardompardo, de la Diputación Provincial de Jaén, antes de ser mostrada en espacios de Málaga durante el año siguiente.

    En 1993 es designada por el Ayuntamiento de Tacoronte para el cargo de presidenta de la Fundación Óscar Domínguez. Los cambios acaecidos en la alcaldía se traducirán en la extinción de dicha fundación antes de que pudiera llegar a ponerse en marcha.

     

    1994   

     

    La muestra individual Mª Belén Morales, continuando su recorrido andaluz, visita la  Sociedad Económica de Amigos del País de Málaga y La Sala de Arte del Ayuntamiento de Nerja (Málaga). En esta localidad realiza una intervención escultórica en el paseo que conduce al Mirador de Europa.

    Se integra en la Comisión organizadora del II Simposio de "Escultura en la Calle" (Santa Cruz de Tenerife).

    Expone sus Bisagra I y Bisagra II (1993) en la muestra Artistas Canarios en el Puerto, organizada por la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife en la Estación Marítima, y en la exposición Artistas Canarios con Sarajevo, que se celebra en el Colegio Oficial de Arquitectos de Canarias de Santa Cruz de Tenerife.

    Diseña la pieza Gran Veleta para la intervención artística del tramo costero entre Punta Lima y el extremo oeste de la Playa “Los Pocillos” de Puerto del Carmen, en el municipio de Tías (Lanzarote). La pieza no se ejecutará hasta 2003.

     

    1995

     

    De regreso a la isla de Tenerife, tiene lugar la exposición individual Óxidos en la Sala de Arte La Recova de Santa Cruz de Tenerife. En la clausura los poetas Arturo Maccanti, Mariano Vega, Cecilia Domínguez y Coroliano González Montañés homenajearon a Pilar Lojendio, recientemente fallecida. En Córdoba participa en la Colectiva de esculturas Bajo el signo de Mateo Inurria, en la Sala de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, organizada por el Vicerrectorado de Extensión Cultural de la Universidad de Córdoba.

    El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife adquiere la escultura Óxidos (1993), para la II Exposición de Esculturas en la Calle. (Obra extraviada por los responsables municipales de su custodia).

     

    1996

     

    Se incorpora como Académica Numeraria electa a la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel, y como miembro de su Junta de Gobierno, optando por la preparación de una exposición sobre su obra como acto de ingreso en dicha institución.

     

    1997   

     

    A partir de 1997 la producción de María Belén Morales está marcada por una continuada labor de investigación, tanto en el campo de la escultura como en el del collage. Pero su actividad creativa no cesa. De hecho, cuando participa en muestras colectivas junto a otros académicos, lo hace con obra nueva, actual, en la que evidencia el logro de la mayor expresividad con un lenguaje depurado. Esto queda patente en la II Muestra de Artistas Plásticos de la Academia de Canarias. A La Laguna en su V Centenario (1997), que se celebra en la Casa-Palacio de los Capitanes Generales de La Laguna.

    Realiza Espiga (1997), pieza de caoba y cobre que reta al vacío de forma aún más desafiante que en piezas anteriores donde ha expandido el núcleo de la escultura hacia el espacio, y Vigas (1997), conjunto de tres esculturas elaboradas con vigas de tea procedentes de los derribos de viejas casas dentro de las actuaciones del Plan URBAN en el barrio de El Toscal de Santa Cruz de Tenerife. A estas maderas centenarias, seccionadas con la sierra mecánica para su destrucción, les añade amplias pletinas de metal que atornilla con potentes pernos a su entraña rojiza. A la misma estética ruda y primitiva  responde Escultura de ribera (1997). En contraste con las anteriores, realiza Núcleo azul (1997) y Núcleo ocre (1997), que, por su disposición, pueden ser tomadas como un paisaje de esculturas, pues cada núcleo está integrado por dos formas piramidales muy estilizadas que laca de color ocre o azul y deposita sobre una plataforma rectangular de color negro.

     

    1998   

     

    Exposición individual María Belén Morales[“Síntesis”], con motivo de su ingreso como Académica Numeraria electa en la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel, en el Círculo de Bellas Artes de Tenerife, al que está vinculada desde los inicios de su carrera artística. Consiste la muestra en un recorrido por diversos momentos de su evolución, desde la conquista de la abstracción en 1962 hasta las piezas más recientes, que con su presencia abundante, disipaban la posible consideración de la muestra como una exposición antológica, pero sin renunciar a ofrecer referencias puntuales de los diversos hallazgos plásticos que le condujeron hacia su obra actual.

    Predominan las diagonales y las proyecciones de los núcleos de color hacia el espacio, tanto en esculturas como en collages. La serie de cinco múltiples en bronce Trueque (1998), fundidos en el taller de escultura y fundición artística Bronzo (La Laguna), participa igualmente de este diálogo de líneas oblicuas.

    Colabora en la Exposición 75 Artistas y el Fútbol, que acoge la Sala de Exposiciones de CajaCanarias en Santa Cruz de Tenerife.

    La Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias celebra un homenaje al Grupo Nuestro Arte, del que había sido cofundadora. La muestra se exhibe en el Centro de Arte La Granja, Santa Cruz de Tenerife y el Centro de Arte La Regenta, en Las Palmas de Gran Canaria.

    Ese mismo año, fascinada por el acantilado de Guayonge y por la legendaria visita a Tacoronte de Óscar Domínguez con la pianista polaca Roma (a la que el pintor retrató en 1933 con las manos cortadas sobre el teclado, y que fue asesinada por los nazis durante la ocupación de París), realiza dos piezas en diálogo con la vida y la obra del  pintor, una de las cuales, el Homenaje a la pianista Roma (1998), es un mural en madera modelada y lacada, con cuerdas de metal y un fragmento de teclado de piano. La pieza tiene como destino el Museo del Paisaje Español Contemporáneo Antonio Povedano, que iba a inaugurarse en Priego de Córdoba.

     

    1999

     

    Por encargo de la Escuela Montessori de Santa Cruz de Tenerife, a través de la Institución Laica de Enseñanza “El Maestro”, prepara el monumento Ida, en memoria de los presos políticos del Penal de Fyffes, para ser colocado frente a los depósitos donde estuvieron detenidos tantos defensores de la Segunda República durante la Guerra Civil Española, “en homenaje a aquellos que vivieron momentos de incertidumbre y a los que se fueron en el viaje sin retorno”.

    Otra pieza de menores dimensiones, Ida II (1999), expresa en madera y acero cortén el drama del exilio, las migraciones y las travesías forzosas de los que abandonan su solar en busca de libertad. Por entonces el drama de los balseros cubanos y las pateras africanas impresionan a la escultora.

    Participa en la exposición Propuesta de Arte Actual, organizada por el Centro de Estudios Teológicos de Tenerife.

    Colocación de Albero, escultura de la Serie Atlántica , en Arona, Tenerife.

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